Olivia es
una chica dulce y simpática, pero tiene un pequeño problema: el sobrepeso.
Durante casi
toda su vida ha sido una chica gordita, el hazmerreír del colegio y no solo a
causa de su tamaño; ha pasado varios años luchando infatigablemente contra la
báscula, tirando la toalla cada vez que un intento resultaba fallido y
resignándose a vivir para siempre con todos sus kilos de más.
Hasta que
una noche conoce a un chico especial que le da una nueva motivación para
resolver su problema con la alimentación de una vez por todas y empezar a vivir
su vida plenamente, empezando por cambiarse a sí misma y terminando con el
proyecto de conquistar al chico en cuestión.
Rodeada de
unos amigos muy atentos, busca a una figura profesional que la ayude en su
intento, sin saber que eso desbaratará sus planes para siempre.
Y justo
cuando todo se cumple exactamente como lo había soñado, se dará cuenta de que
el destino es irónico y caprichoso y que a veces, cuando los deseos se cumplen,
no se es tan feliz como esperábamos, sobre todo si mientras tanto esos deseos
han cambiado, trastornados por un huracán alto y rubio difícil de ignorar…
Olivia es
una chica XL y bastante acomplejada. Ha sufrido burlas durante toda su vida por
su sobrepeso, aunque ha intentado ponerse a dieta en más de una ocasión siempre
acaba pegándose atracones de comida como si no hubiera un mañana. Hasta que una
noche en casa de Marcos, el novio de su mejor amiga, conoce a un chico y decide
que ya es hora de ponerle solución a sus kilos de más. Esta vez quiere
tomárselo en serio y con ayuda de sus amigos decide ponerse en manos de un
entrenador personal, así será como llegará a la vida de Olivia. La atracción
que siente por él es inmediata pero sabe que Andrea está muy lejos de su
alcance, ya que un dios como él nunca se fijaría en una chica como ella.








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