Autora: Mey Eirabella.
Editorial: Ediciones B.
Género: Homoerótica.
Año de publicación: 2015.
Páginas: 144
Colin abandona Dublín tras aceptar una suculenta oferta de trabajo en Madrid con la intención de empezar una nueva vida lejos de la persona que le recuerda constantemente la situación más traumática de su existencia. Atrás deja a su familia, los recuerdos y una relación no resuelta con Sakis, el hombre al que le debe el haber sobrevivido a la espiral de destrucción por la que se dejaba arrastrar hasta que lo conoció.Su primera impresión de Madrid no puede ser peor: llueve y, para colmo, el taxista le estafa. Aunque aún le espera algo mucho más desagradable: su casero es un tipo estirado que lo mira con desprecio, juzgándolo por su aspecto. Sin embargo, no tardarán en darse cuenta de que el desdén que se muestran es, en realidad, el comienzo de algo que ninguno de los dos quiere.Nunca digas nunca, una romántica y apasionante historia de amor entre dos hombres que no podrás dejar de leer.
Mery Eirabella nació en el año 1977 en Lugo y desde muy pequeña mostró una clara inclinación hacia la escritura. Escribió su primera novela a los trece años y la leía en el patio del colegio a sus compañeras y a todos los que quisieran unirse a ellas. Entonces ya sabía que quería ser escritora.
Se licenció en Humanidades, trabajó en medios de comunicación mientras estudiaba, y actualmente compagina el trabajo y la escritura junto con su otra gran pasión: los dramas asiáticos y el cine de autor.
Colin, un ex
fotógrafo de guerra, decide dejar Dublín y empezar una nueva vida en Madrid
donde poder olvidar los hechos traumáticos que le ha tocado vivir. Gracias a su
ex novia compartirá piso con un ex novio de ella, un americano demasiado
fashion victim, pijo y arrogante, no le gusta ni un pelo Jared pero hasta que
encuentre algo mejor no le quedara otra que quedarse en su piso.
Cuando su ex
novia Kate lo llama para ver si puede aceptar a un nuevo inquilino en su piso, Jared
no se lo piensa y lo acepta. Jared se siente solo y la solución para eso es
tener un compañero de piso con lo cual no duda en compartir vivienda con Colin.
Pero cuando le abre la puerta y ve a semejante macarra empapado de
pies a cabeza se arrepiente de haber dicho que sí, pero él es un hombre de
palabra y nunca lo dejaría tirado. Aunque lo que más sorprende a Jared no es
que sea un macarra, el motivo de su sorpresa y no muy positiva, es que él que
nunca se ha fijado en un hombre, se sorprende a sí mismo examinando a Colin y
lo peor de todo es que su entrepierna reacciona cada vez que lo tiene cerca.
Dos hombres
totalmente opuestos, de mundos totalmente distintos que se atraen por mucho que
intenten alejarse.











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